En 2025, las prácticas formativas siguen siendo una vía fundamental de incorporación al mercado laboral para miles de estudiantes. Sin embargo, la normativa ha cambiado de forma significativa en los últimos años, especialmente desde la entrada en vigor de la obligación de dar de alta en la Seguridad Social a los estudiantes en prácticas, tanto en prácticas remuneradas como en prácticas no remuneradas.
Para las empresas y centros educativos, conocer estas obligaciones es clave para evitar sanciones y, sobre todo, para garantizar que los estudiantes disfruten de sus derechos.
¿Qué se consideran prácticas formativas?
Se consideran prácticas formativas aquellas actividades desarrolladas por estudiantes vinculadas a un plan de estudios o a un programa reconocido. Pueden ser prácticas curriculares (obligatorias dentro de la titulación), prácticas extracurriculares autorizadas por el centro educativo, o bien prácticas específicas en sectores como el agrario, marítimo, artístico o deportivo.
La característica común es que buscan completar la formación académica con experiencia práctica y deben cumplir las exigencias de cotización en la Seguridad Social.
Obligaciones para empresas y centros formativos
La obligación de dar de alta en la Seguridad Social a quienes realizan prácticas formativas entró en vigor el 1 de enero de 2024. Desde entonces, tanto las empresas que acogen estudiantes en prácticas remuneradas, como los centros formativos responsables de prácticas no remuneradas, deben cumplir con trámites específicos.
Prácticas formativas remuneradas
En el caso de las prácticas con retribución económica, la responsabilidad recae en la empresa:
- Tramitar el alta y baja en la Seguridad Social del estudiante.
- Cotizar sobre la base mínima del grupo 7.
- Aplicar la bonificación del 95 % en las contingencias comunes.
- Tener en cuenta que no se incluyen aportaciones por desempleo, Fondo de Garantía Salarial (FOGASA), formación profesional ni el Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI).
En resumen, aunque la cotización en prácticas formativas es obligatoria, el impacto económico para la empresa es bajo gracias a la bonificación.
Prácticas formativas NO remuneradas
Cuando las prácticas no tienen compensación económica, la responsabilidad corresponde al centro educativo o entidad financiadora. En este caso, deben:
- Asignar número de afiliación al estudiante si no lo tiene.
- Gestionar las altas y bajas en la Seguridad Social.
- Registrar los días efectivos de prácticas para calcular las cuotas de prácticas formativas 2025.
Los costes se traducen en una cuota reducida con carácter mensual, también sujeta a la bonificación del 95 %.
Cuotas en prácticas formativas 2025
En 2025, las cuotas en prácticas formativas para estudiantes en prácticas no remuneradas son:
- Contingencias comunes: 2,79 €/día, con un máximo de 63,44 €/mes.
- Contingencias profesionales: 0,34 €/día, con un máximo de 7,71 €/mes.
Algunas fuentes fijan ligeras variaciones (2,67 €/día y 0,33 €/día respectivamente). Por ello, es recomendable consultar siempre las tablas actualizadas de la Seguridad Social para estudiantes en prácticas.
En cualquier caso, la bonificación del 95 % continúa aplicándose, lo que minimiza el coste real tanto para centros como para empresas.
Derechos de los estudiantes en prácticas
Más allá de los aspectos económicos y administrativos, la normativa reconoce a los estudiantes en prácticas una serie de derechos esenciales:
- Cobertura por accidente de trabajo durante el periodo de prácticas.
- Prestaciones por nacimiento y cuidado del menor, así como por embarazo y lactancia.
- En prácticas no remuneradas, el estudiante debe contar con la supervisión de un tutor de prácticas formativas y recibir al finalizar un certificado de prácticas formativas que acredite la experiencia.
Estos derechos de los estudiantes en prácticas garantizan que la experiencia no sea solo un requisito académico, sino también un proceso seguro y regulado.
Las prácticas formativas en 2025 están plenamente integradas en el sistema de la Seguridad Social. Para las empresas, la principal obligación surge en los casos de prácticas remuneradas, donde el coste es reducido gracias a la bonificación del 95 %.
Para los centros educativos, la gestión de las prácticas no remuneradas implica asumir la afiliación y cotización de los estudiantes, con cuotas bajas y bonificadas.
En Valanza Abogados, nos encargamos de que tu empresa cumpla con estas obligaciones.
